Crédito hipotecario en México 2025.
- Claudia Henry

- 3 feb
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En 2025 el crédito hipotecario en México enfrentó un freno importante: los precios de la vivienda crecieron por encima de la inflación y las tasas de interés se mantuvieron elevadas, lo que redujo la accesibilidad para miles de familias, especialmente jóvenes. Aunque la banca conservó carteras sanas, la originación de nuevos créditos cayó y el mercado mostró estabilidad bajo presión.
Contexto oficial del mercado hipotecario en 2025
Precios de la vivienda
Según la Comisión Nacional de Vivienda (CONAVI), los precios de la vivienda siguieron aumentando más rápido que los ingresos laborales, lo que redujo la asequibilidad y elevó las barreras de entrada al crédito hipotecario .
El INEGI, a través de la Cuenta Satélite de Vivienda, confirma que el sector representa más del 5% del PIB y genera millones de empleos, pero enfrenta un rezago habitacional creciente.
Tasas de interés
El Banco de México inició un proceso de relajación monetaria en 2025, reduciendo la tasa de referencia a 7.75% en agosto, su nivel más bajo en tres años. Sin embargo, las tasas hipotecarias no regresaron a los mínimos previos al ciclo restrictivo, manteniéndose altas para los acreditados.
La CONDUSEF reportó que, en marzo de 2025, un crédito hipotecario típico requería un enganche cercano al 40% y plazos de hasta 20 años, reflejando lo costoso del financiamiento.
Originación de créditos
La Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) señaló que, aunque la oferta financiera se mantuvo sólida, la demanda estuvo contenida por problemas estructurales de accesibilidad. Su plan 2025–2030 busca financiar más de 743 mil viviendas para reducir el rezago habitacional.
El INFONAVIT y el Sistema Nacional de Información e Indicadores de Vivienda (SNIIV) reportaron una caída en la adquisición de vivienda nueva y un aumento en la compra de vivienda usada, reflejando cambios en la demanda.
En 2025, el mercado hipotecario mexicano mostró una paradoja: estabilidad operativa en los bancos, pero un freno claro en la originación de nuevos créditos. Los precios de la vivienda siguieron creciendo por encima de la inflación y los ingresos, mientras que las tasas de interés, aunque moderadas por el Banco de México, permanecieron elevadas.
Este entorno encareció el financiamiento de largo plazo y limitó la capacidad de compra de miles de familias, especialmente jóvenes que enfrentan mayores dificultades para cubrir enganches y cumplir requisitos de ingreso.
De acuerdo con la CONAVI y el INFONAVIT, la demanda de vivienda nueva se redujo, mientras que la vivienda usada ganó terreno. La SHF advierte que el reto para los próximos años será ampliar la inclusión financiera y reducir el rezago habitacional, con programas que impulsen la construcción y financiamiento accesible.
Fuentes oficiales:
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